Ahora, abril de 2015, hace seis meses que llegué por primera vez a Essaouira. La atmosfera me cautivó desde el primer momento: el constante contraste entre lo musulman y lo europeo, presente en mil postales quotidianas; el microclima local, templado todo el año; sol y viento por doquier; la playa. Hacia tiempo que tenia en mente el proyecto de una casa de huespedes fuera de mi pais de origen, y Essaouira me parecio que podria ser una buena plaza. Despues de un estudio de la viabilidad del proyecto y diversas consideraciones personales decidí lanzarme a esta maravillosa aventura.

Gemma Sesplugues, Essaouria, Marruecos.