Esta aventura de idear una Casa de Huéspedes comienza en 2003 después de unos cuantos años viviendo en Costa de Marfil y a la vuelta de una estancia en Isla Reunión. Después de dos años de rehabilitación Dar Victoria abrió sus puertas. Su propietaria recibe personalmente a sus huéspedes haciéndoles descubrir el patio de Dar Victoria que es como un libro en el que las páginas describen la vida de un modo simbólico apenas disimulado para quienes la miran desde los ojos de la curiosidad. Esta esteticien de formación se involucra en cada momento vivido por el viajero en su riad y en la ciudad de Fez incluidos los momentos de mayor relajación, ejemplo de ello es un magnífico masaje tras un relajante hammam.

Christine Devictor, Fez, Marruecos.